La tapa española

La curiosa tapa española – Gran historia de la tapa

Poteo, pincho o alifara son otros nombres que recibe la curiosa tapa española. Te contamos un poco de su historia para ir abriendo boca.

Ir de tapas

Con los amigos, con la familia o con los compañeros del trabajo, seguro que casi todos hemos pasado buenos momentos por las calles de nuestro pueblo o ciudad.

Ir en busca de ese bar de la esquina, esa taberna o cervecería de la que hemos oído hablar y que tan buenas tapas dicen que tiene, es uno de los recursos más usados para pasar el rato y comer fuera de casa.

Así, de un lugar a otro, un vino aquí y una cerveza allá, siempre con su tapa, hemos pasado días y noches. Siempre con el requisito indispensable de la buena compañía. Disfrutando de esta costumbre tan nuestra y «discutiendo» por pagar y señalando entre bromas al que siempre se pierde por los rincones a la hora de la «multa». 😉

Nuestro clima invita a pasar el tiempo fuera, al aire libre. La cultura nacional, adaptada a estas temperaturas suaves durante casi todo el año, va de la mano con la amplia calidad y abundancia de la gastronomía española. Además de estos cientos de productos de primera categoría y sus miles de recetas, un amplísimo repertorio de vinos nacionales y cervezas (para todos los gustos) están disponibles a precios muy asequibles.

Calle de bares en una ciudad española
Calle de bares en una ciudad española

Gran historia de la tapa

Son varias las historias que narran los orígenes de esta costumbre tan ibérica.

De entre todas, mi favorita es la que cuenta que allá por las costas de Cádiz, Alfonso XIII entró en una venta a descansar y beber algo. Era un día de viento, como suele ser normal en toda la zona. El ventero, para evitar que el polvo o la arena cayesen sobre el «catavinos real» decidió colocar una loncha de jamón sobre el vaso a modo de tapa. El rey quedó sorprendido sobre la ocurrencia del hombre y tras beber su vino y degustar el serrano aperitivo, volvió a pedir que le llenaran el vaso y que lo volvieran a cerrar con una «tapa».

La idea, además de sabrosa, cayó en gracia. El séquito de su majestad y todos los presentes pidieron que sus vinos también fuesen servidos con la deseosa tapa. La etimología en este caso es bien clara.

La cultura de la tapa

Tapas frías, a la plancha o guisadas, la imaginación no tiene límites y la creatividad está a la orden del día. Los repertorios que cantan los camareros y las pizarras de los locales a menudo suelen coincidir con los productos propios de la zona. La curiosidad incrementa el deseo por catar los sabores del lugar y amplían nuestro recetario particular sobre las posibilidades de uno u otro ingrediente.

Tapa de carne con tomate y pincho de aceitunas
Tapa de carne con tomate y pincho de aceitunas

De cualquier modo, la cultura del tapeo está profundamente arraigada a nuestra gastronomía. Acompañar la bebida con algo de picoteo hace que no caiga mal en el estómago y no se suba pronto a la cabeza.

También los formatos juegan una parte muy importante en la identidad del local y la zona. Por ejemplo, mientras que al sur de España es más frecuente encontrar bares en los que las tapas se sirven en platos a modo de pequeñas raciones, al norte, impera el pincho. Este formato tan fácil de manejar se repite sin más límites que los de la imaginación. Una rebanada de pan, la creación del chef y un palillo a modo de pincho, asegurando la integridad del diseño es todo lo necesario.

Los bares de montaditos también tienen mucho que decir. A modo de pequeños bocadillos, pequeños bollitos o entre dos rebanadas de pan de pueblo, a menudo una carta con hasta cientos de combinaciones posible, ofrece un mar de posibilidades que con tan solo leerlas se nos hace la boca agua. Mis favoritos son los de alioli con carne mechada, roquefort con caballa y sobrasada con aceitunas.

¡Ah! Un detalle que no se nos debe de pasar por alto. Como norma general se suelen servir calientes después de haber pasados unos minutos por el grill que ayuda a emulsionar los sabores y mezclarlos con el pan. Además, la mayoría de estos locales suelen acompañar los platos con algunas patatas fritas o chips.

Bar-bodega donde tomar tapas, vinos y cervezas
Bar-bodega donde tomar tapas, vinos y cervezas

Paseos gastronómicos y culturales

¡El debate está servido! Algunos dirán que es más cómodo entrar en un buen restaurante y comer de una vez y a un tiempo. Para otros, esto será aburrido, y la idea de recorrer calles y plazas perdidos por el casco antiguo de una ciudad, les parecerá mucho más atractiva. Como no podía ser de otra forma, nuestra opinión desde Windroseblog es el equilibrio y el don de la oportunidad. Hay momentos para todo.

Poteo, pincho o alifara son otros nombres que reciben tan apetitosos platillos a lo ancho de esta «piel del toro» a la que llamamos España.

En los últimos meses en lo que todo está en auge y las fiestas nacen y renacen tras el parón de la pandemia, es fácil encontrarse en la plaza del barrio y de nuestro pueblo con concursos de tapas, ferias de la tapa y muchas otras actividades. Todos estos reclamos invitan a salir de casa y disfrutar al aire libre, de nuestro clima y la buena compañía de nuestros vecinos. ¡Bienvenido sean los tiempos que corren!

¡Salud!

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