Queso Puebla Luis - La poderosa magia en el sabor

Quesos Puebla Luis – La poderosa magia en el sabor

En La Serna, he encontrado Quesos Puebla Luis, una quesería artesanal junto al río Carrión. Su crema de queso con trufa me ha hecho soñar.

Aprendiendo a recordar

Todos los días nos pasan cosas. Tan sólo en nosotros está separar el trigo de la paja, lo cotidiano de lo excepcional. Antes de que suene el despertador ya ha comenzado el cúmulo de eventos que marcarán la jornada. Los sueños han estado toda la noche creando un manto suave y translúcido a través del cual miraremos la mañana. Este filtro imperceptible envolverá y filtrará con su suave tapiz todo lo que llegue hasta nuestros sentidos. De igual manera, esta gasa del velo de Nix matizará en su color el valor de cada hecho.

La mayoría de los recuerdos nos llegan envueltos en una fina capa de indulgencia que el tiempo ha sabido tejer sobre ellos, quizás para aligerar y endulzar el peso de nuestra propia historia tan llena de disparidad. Recordar no es igual que vivir, no requiere la gravedad de la voluntad, la acción y el trabajo. La mente ebulle los aromas y humos del pasado, únicamente dejando el flujo correr. Es fácil y descansado, pero no por ello bueno ni exento de sinsabor.

Es de sabios controlar con valor y reflexión esta hidra de tantas cabezas. Sólo cauterizando con el fuego del presente y su lógica diurna, es posible dominar al monstruo, para que su vida transcurra únicamente en su espacio imaginario y no invada la tangible realidad.

Recordar, recordamos por casualidad, por placer y por voluntad. Hay una suerte de sinestesia entre el sabor y los recuerdos que forma parte áurea de la vida y su magia intangible. Es un barco, como aquel de Peter Pan, que es capaz de navegar, de volar y remontar años con la facilidad de un vuelo sin fronteras ni corrientes que le dificulten la marcha. Hay sabores timoneles y hasta capitanes de estas naves. Así fue, hace unas horas, cuando probé un queso que llegó hasta mis manos dormido dentro de su colcha de tapa y cristal.

Queso Puebla Luis – de oveja, fundido y con trufa

Algo encendió las luces de mis archivos más remotos y olvidados. Nada más abrirlo, fue un aroma el encargado de mostrar un camino olvidado hace años. Mi consciencia miró en aquella dirección interna. No pude esperar al pan que terminaba de tostarse junto al fuego. Directamente lleve la crema sobre la paleta de untar hasta la boca y atrapé entre los labios aquel sabor tan blanco y puro.

El niño que aún llevo dormido en mi interior se despertó y pude verlo a través de los mismos ojos con los que él me miraba a mí. Aquel primer impacto me llevó a meriendas, recreos, postres y excursiones. Aquellos quesitos en pequeñas porciones, que simplemente un día olvidé junto al patinete y algunos juegos de construcción, aparecieron más frescos y sabrosos que nunca.

Pero había más. Tras la primera nota, como si de una sinfonía se tratase, que comenzara con un delicado y suave solo de oboe, tras esta ternura, toda una orquesta completa, compleja y muy bien dirigida vino después. Mi edad de hombre, mi gusto experimentado y mi condición sibarita, dieron un paso al frente para recoger aquel sabor de mayores: la trufa, la poderosa y gourmet, unió dos mundos con lazos maestros y sutiles.

Crema de queso de oveja con trufa Puebla Luis - Fotografía de ©Jorge Garrido
Crema de queso de oveja con trufa Puebla Luis – Fotografía de ©Jorge Garrido

Es difícil describir lo que siento cuando encuentro productos así. No es el espacio ni de las palabras ni de la retórica, simplemente hay que probar.

Una pequeña empresa, familiar, por supuesto; a orillas del río Carrión, en el interior de la provincia de Palencia. Veo chopos y olmos junto al cauce, casas bajas refugiadas unas con otras en pequeños pueblos. Caminos largos y tranquilos donde pasear en primavera y verano y disfrutar de los surcos sembrados y verdeando.

Estos tesoros no están en los supermercados. Solo el viajero y sibarita en su búsqueda sabe dar con ellos. Son producciones mimadas desde el campo hasta el obrador, son padres recordando lo que aprendieron de sus abuelos para poder transmitirlo a sus hijos. Puebla Luis, la Quesería Artesanal del Río Carrión es un lugar así. En La Serna palentina ha sido donde, en este viaje, llené mi despensa de quesos puros de oveja, flanes y yogures que tardaré mucho tiempo en olvidar. Por suerte en nuestros días, la magia de internet y sus ventanas a cualquier lugar del mundo, me los volverán a traer a casa de tarde en tarde.

Pasado, presente y futuro

Sólo las parcas tienen en sus manos el misterio de este hilo. En estos días he cumplido 45 años. Por mis abuelos y bisabuelos sé, que salvo que mi presencia en otros mundos sea requerida con prisas, debo de rondar la mitad de mi madeja.

Al niño y al joven que fui los veo tumbados sobre la hierba, juntos, bajo la sombra de una frondosa encina. Descansan y sueñan mirando al cielo, con las piernas cruzadas y las manos entrelazadas bajo la nuca. Las bicis están dejadas caer cada una a un lado. Al hombre aún le queda trabajo por hacer y las fuerzas arden por las venas cada mañana al despertar. De mayor, tocaré el piano con la cadencia, sabiduría y la paz de la experiencia.

Mientras, voy aunando mundos con mis sabores, mis recuerdos y mis sueños.

Esta crema con trufa, sobre dulce de manzana y pan de pueblo tostado en la chimenea parece reunir lo mejor de varios tiempos. Volviendo a mi mundo de recuerdos y sueños, en esta imagen, en este bocado, se entrelazan muchos de ellos provocando una crecida de la emoción y un desbordamiento de los sentidos, por eso cerramos los ojos cuando se saborea algo realmente exquisito.

Hoy, no como de costumbre, sino a diferencia de lo que es habitual en mis líneas, éste será mi desayuno. Es domingo, temprano y hace frío. Si puedo, pasaré las horas de hoy cerca del fuego y de cuando en cuando saborearé un trago de mosto de esta tierra, ahora que es tiempo. Castañas también tengo, patatas para asar y algo de aceite de oliva y pimentón.

¡Salud!

Crema de queso Puebla Luis sobre Dulce de Manzana - Fotografía de ©Jorge Garrido
Crema de queso Puebla Luis sobre Dulce de Manzana – Fotografía de ©Jorge Garrido

Nota: Desde Windroseblog agradecemos a Noelia Puebla, de Quesos Puebla Luis, su colaboración mediante la cesión de información para la realización de este post, y a Jorge Garrido de ©Sierra.photo.blog, las fotografías de este artículo.

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