Aguardiente de orujo – Tradición de alto grado

Qué bonito es el fandango
al amanecer el día,
en el silencio del campo,
cuando voy de cacería.

Y una copa de aguardiente,
con agua de manantiales.
¡Ay!, si supiera la gente,
esas cosas cuánto valen.

(Fandango popular del Alosno)


Manguara, aguardiente, orujo… …son solo algunos de los nombres con que popularmente se conoce al destilado obtenido a partir de la piel de la uva, conocida también como hollejo u orujo.

Desde Galicia, donde también se le conoce como “bagazo” hasta las comarcas mineras de Huelva; el aguardiente de orujo, u “orujo” a secas, es bien apreciado y producido en todas las zonas en las que se cultiva la vid, dejando en cada región y país, su sello propio de sabor y elaboración.

“El primero con agua; el segundo sin agua y el tercero…  …como agua” Frase popular escuchada por la Sierra de Aracena que hace referencia no solo al modo de tomar los tragos de aguardiente, sino también al modo en el que el cuerpo o el “espíritu” se va templando con su consumo.

Copa de aguardiente de orujo

Aunque los más puritanos en la materia puedan encontrar diferencias entre aguardiente y orujo; hoy en día, por su extendido consumo, las definiciones y los usos se mezclan y superponen llegando incluso a confundirse con algunos licores conocidos como orujos de hierbas o café y más recientemente la Crema de Orujo.

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