Leer en Finca Valbono

Finca Valbono – Tiempo para encontrarse en el mejor silencio

Finca Valbono posee su propio reloj natural. Un rincón con tiempo donde perderse, tiempo para caminar y tiempo para encontrarse.

Leer en el silencio. Leer en Valbono

Me gusta leer. Me gustan esos libros antiguos de aventuras y romances imposibles. Esas narraciones llenas de viajes y barcos a vela son mis favoritas. Siempre hay un lugar al que llegar, una leyenda por descubrir y una persona que encontrar.

Me gusta leer en el silencio y escuchar en alto volumen mis pensamientos.

Hay lugares donde la calidad del silencio es tal, que deja escuchar con nitidez la voz del personaje. Donde la narración de una tormenta se vuelve húmeda y sorda, dejando la ropa empapada. Donde, sin nada que nos distraiga, esa misma materia de la que está hecha el silencio, se moldea y sirve de eco a los pensamientos que retornan crecidos y salvajes.

-.Poder elegir el lugar donde leer es un placer.- A menudo inadvertido, es otra receta más en nuestro blog de «disfrutones». En este tiempo, con el frío colándose por cada rendija, sería un gusto si todos pudiéramos disfrutar de ese sofá frente a la chimenea, el crepitar de la leña y un pijama cálido que llenar durante horas.

Año nuevo, vida nueva

¡Seguro que las navidades han sido preciosas! Con algún que otro exceso y con todas las rarezas que estos dos últimos años nos han traído. Fiestas, familia, cotillones, amigos, cenas, copas, regalos y un montón de horas que no sabemos con certeza dónde han quedado.

Siempre he escuchado que las navidades son tiempos para dar y regalar. Pero, ¿y después? Quizá, más cansados que antes de comenzar, saturados o ebrios de bullicio. Después quedamos nosotros. La reflexiva imagen en el espejo y en el verbo.

Una escapada…

Una tarde tranquila para pasear, una bañera llena de agua caliente, una chimenea junto a un sofá y un marcapáginas por estrenar.

Leer en la bañera tranquilo
Leer en la bañera con tiempo y en silencio

Valbono – A las afueras de Aracena


Caminando hacia el Norte, se sale de Aracena por San Roque, tomando la carretera de Carboneras.

En pocos pasos el pueblo queda atrás. La Sierra se muestra tal cual, dibujando el camino entre encinas, alcornoques y castaños. El paraje conocido como Valbono encierra toda la belleza que el pintor sueña con pintar. Una ladera tranquila, verde y fresca, tapizada con los colores del otoño y jardines en espera de su primavera.

Una casona y un ramillete de casitas con sus chimeneas encendidas. Una postal serrana.

Valbono en invierno es un café y un libro en la terraza soleada y tranquila del mediodía. Un lugar donde encontrar pensamientos a camino entre los meses que han pasado y los que están por venir.

Hotel Finca Valbono. Descubre el silencio

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