I.G.P. Chosco de Tineo

I.G.P. Chosco de Tineo – El Grande de Asturias

Un manjar asturiano con el nombre propio de I.G.P. Chosco de Tineo espera para ser descubierto y redescubierto en cada oportunidad.

Tiempo de huertas y algo más

Con el verano ya bien entrado en el almanaque y en el mercurio, empiezan a aparecer por mi cocina pimientos, calabacines, lechugas y patatas. Un amigo, un tío, mi padre y algunos más que tienen la suerte de tener ese pequeño trozo de tierra dispuesto cada año para la siembra, me ofrecen orgullosos sus trofeos conquistados con el sacho, trabajos y su dosis diaria de riego.

Es tiempo de ensaladas, revueltos, picadillos y otras muchas más combinaciones y recetas perfectas para apaciguar este calor sureño. Aún faltan algunas semanas para los tomates y mis anhelados gazpachos y salmorejos. Todo llegará.

De uno de los sembrados más tempranos, el de mi tío José Luis, he recibido una cesta con unas patatas pequeñas y oscuras que hacía tiempo ya que no veía. La tierra y sus formas caprichosas y descuidadas me dicen de primera mano que son de aquí, del pueblo, y que nada tienen que ver con la de supermercados y demás.

«Golosinas vegetales»

Como imaginé que debían de estar deliciosas, no perdí el tiempo con fritos ni nada que pudiera distraerme de su sabor genuino. Agua hirviendo y un buen puñado de sal fue más que suficiente. ¡Se comían solas! Dulces como caramelos, aquellas pequeñas golosinas vegetales nada tenían que ver con las insípidas y pálidas compradas en sacos al por mayor.

En la mesa, un poco de AOVE y Pimentón dulce de La Vera fue suficiente para darle complejidad al sabor y presentarlas con un toque de elegancia y color.

Pasados los primeros días y la emoción sencilla de la novedad, me pareció el momento de ir un paso más allá. La bandeja y el horno estaban preparados y mi recetario listo para disparar. Un soplo fresco me recordó el siempre verde paisaje del norte. Un secreto a voces se coló en mi imaginación y por la puerta de la despensa regresé en un instante hasta los prados a orillas del Cantábrico.


Viviendo al sur, a pocos kilómetros de la autovía A-66, el nombre de La Ruta de La Plata toma una conciencia muy especial en mi mapa. Una carretera, un camino único que seguir entre Sevilla y Gijón, y cientos de posibilidades más que se ramifican en cada salida; me espera siempre paciente a que decida que ha vuelto el momento de poner rumbo al norte. Este cordón umbilical conecta mi realidad con mis sueños, pintando con su húmeda acuarela la sed del verano andaluz.

I.G.P. Chosco de Tineo

Asturias es infinita por sus aguas, su paisaje esmeralda y sus ojos mirando al mar. Entre en Parque Natural de Somiedo y la costa, a medio camino llegamos a Tineo. Sus casas y granjas sembradas por laderas y valles abarcan mucho más de lo que una simple mirada llega a descubrir. Atesorando en cada recodo el primitivo Camino*, es punto de parada y fonda. Épica parada y formidable fonda.

Un manjar con el nombre propio del concejo espera para ser descubierto y redescubierto en cada oportunidad. La Indicación Geográfica Protegida Chosco de Tineo es el sabor de la ocasión y el momento. El sello de I.G.P. otorgado por la UE en 2011 brilla lustroso con el poder y orgullo de su reconocimiento.

Este embutido artesano en tripa natural, no encierra más secretos que el de sus ingredientes y la tradición. Cabeza de lomo y lengua de cerdo, pimentón, ajo y sal son todos los ingredientes necesarios. Una maceración de varios días dará homogeneidad al sabor y color a las piezas.

«Roble, haya, castaño y abedul»

La magia llega de la mano de la curación y el proceso de ahumado con las leñas nobles de la comarca. Robles, hayas, castaños y abedules son los encargados de aportar aromas y secar las piezas en un proceso que se mantiene durante ocho días. El sabor y la calidad están garantizados. Unos días más en el secadero y bastará con añadir la etiqueta del Consejo Regulador, con su número de serie único a cada pieza para certificar el auténtico Chosco de Tineo con Indicación Geográfica Protegida.

En la actualidad, 7 marcas elaboran el Chosco de Tineo bajo la supervisión de la I.G.P. Cada pieza tiene un peso comprendido entre los 500 gr. y 2 kg. Su forma redondeada e irregular, su color rojizo característico y el aroma del adobado y ahumado, servirán para definir una experiencia extraordinaria.

Al natural o cocinado en potes, sopas y tantos otros platos como quepa imaginar, el resultado está siempre garantizado. Sabroso, fresco y original, el Chosco de Tineo sabe recompensar a quien confía en él. Una mesa vestida para la ocasión parece decir mucho más cuando la etiqueta de Tineo luce al lado de un plato.

Bodega de Chosco de Tineo
Bodega de Chosco de Tineo

Volviendo a la huerta

Es hora de volver a los orígenes, apoyados en la tecnología que llena de «magia» cada actividad, debemos de volver a la sencillez y riqueza del campo. Los hábitos saludables, los aires limpios y las costumbres diarias olvidadas tras estas décadas de desarrollo industrial, han marcado una pubertad demasiado confundida y desordenada.

Afortunadamente, para los que deseen encontrar el buen camino, las señales están ahí, marcando la dirección y el sentido (más sentido común que propio). En nuestro tema, las etiquetas D.O.P e I.G.P. me orientan en cada compra con lo mejor de ahora y siempre.

Una base horneada sobre AOVE con lo mejor de la huerta, lo más fresco y apetecible, casará hoy con mi trofeo asturiano. I.G.P. Chosco de Tineo tiene en mi bodega su hueco para siempre.

¡Salud!

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*Camino de Santiago.

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