D.O.P. Arroz del Delta del Ebro

D.O.P. Arroz del Delta del Ebro – Gran pasión en cada grano

La marca D.O.P. Arroz del Delta del Ebro solo comercializa el arroz de categoría extra producido, exclusivamente, en la zona del Delta del Ebro.

¡En su punto!

Crecer debe de significar siempre ir a más. No solo en años, por supuesto, si solo fuese así no deberíamos llamarlo crecer sino envejecer. Crecer durante toda la vida es adquirir constantemente nuevos conocimientos y capacidades. Ser inquieto ante el mundo y, con un punto justo de humildad, comprender que siempre podemos aprender algo nuevo de cada oportunidad y persona.

Me gusta imaginar mi cerebro como un músculo que precisa diariamente ser estirado y activado. Sea cual sea la actividad física de cada uno de nosotros, varias veces cada día nos desperezamos de forma automática para desentumecer las articulaciones y toda la masa de nuestro cuerpo. Con el cerebro no ocurre lo mismo, es decir, que como acto reflejo nuestro organismo no se encarga de mantenerlo ágil.

En necesaria la voluntad diaria para un pensamiento sano y una correcta capacidad de pensar (calidad y cantidad). Leer despereza la mente. La creatividad, la música y, en general, todas las artes tienen esa capacidad para mantener la máquina gris bien engrasada. Para los más atrevidos, nada más complejo y que requiera más capacidad mental que la tolerancia, sobre todo, cuando se ejerce desde la comprensión.


Las páginas de este blog las llenamos de sabores, artesanía y lugares que, lejos de permanecer inmóviles en los años, deben a menudo de reinventarse para adaptarse a los tiempos. Sin lugar a dudas, esta es la cualidad por excelencia de nuestra especie: la adaptación.


¡Me encanta el arroz! Tiene esa ancha capacidad de ser modesto y lujoso a la vez. Tras pasar por la sencillez del exquisito arroz a la cubana o delicadamente hervido con su poquito de aove y ajo para una guarnición, a medida que nos vamos atreviendo a más en la cocina, llega un día en que por fin esperamos ser capaces de encontrar ese punto perfecto para un rissotto.

Hablar de tiempos, trucos y recetas no es lo que más nos gusta hacer y además sería desviarnos de lo que mejor se nos da. Desde Windrose Blog hay una tarea que nos llena y culmina nuestro empeño: poner en valor.

Hay arroces y Arroz. Un arroz cien por cien español.

D.O.P. Arroz Del Delta Del Ebro

Antes de nada, debemos de situarnos en la costa mediterránea, concretamente en la provincia de Tarragona. El río Ebro, el más caudaloso de España, tras su nacimiento en Cantabria, recorre 930 kilómetros regando buena parte del noreste peninsular antes de llegar a su desembocadura donde, a modo de despedida y agradecimiento, forma uno de los paisajes más peculiares de nuestro litoral.

Tras ir horadando y arrastrando a su paso las tierras del interior, al llegar al mar, devuelve toda su carga formando así su delta, de inigualable riqueza para la agricultura y la fauna local que lo habita. Este accidente geográfico recibe el nombre propio de Parque Natural del Delta del Ebro. Es en este contexto, de bosque de ribera y cientos de aves, donde se enmarca una tarea humana conocida como ricicultura, es decir, cultivar arroz.

La D.O.P. (Denominación de Origen Protegida) Arroz del Delta del Ebro comenzó su andadura oficial en 1985, obteniendo finalmente como resultado en 2009 el reconocimiento oficial europeo. Bajo tan prestigioso sello solo se comercializa el arroz de categoría extra producido exclusivamente en la zona del Delta del Ebro y siempre bajo el control de calidad de su Consejo Regulador.

Solo las variedades de arroz bahía, bomba, fonsa, Gleva, montsianell y tere son las amparadas para su producción. Hoy en día, unas 20.000 hectáreas repartidas en ambos márgenes son las dedicadas a arrozales, representando un 20 % del total de la superficie del Delta.

¿Sabías que en un kilo de arroz hay aproximadamente unos 30.000 granos?

Atardecer en los arrozales del Delta del Ebro
Atardecer en los arrozales del Delta del Ebro

Fantasía de contrastes

Si tuviera que explicar o decidir qué es lo que más me atrae del arroz, además de su sabor, claro está, probablemente me quedaría con su color. Sé que es fácil encontrar en el mercado arroces de muchas tonalidades y tamaños, pero siendo «tradicional», el arroz blanco es el que nunca ha faltado en la despensa. Y esta cualidad, al igual que la hoja de papel en blanco o el lienzo antes de comenzar a pintar, abre multitud de caminos, de aderezos y salsas con las que dar sabor y colorear nuestros platos.

En un ejercicio de máximos, llevar este albino grano hasta su antagónico color, el negro, creo que es una de esas recetas tan maravillosas y sencillas que nunca me cansaré de alabar. El arroz negro, es decir, el preparado con tinta de calamar, es una sutileza de sabor y creatividad difícil de lograr en otras recetas. Ese punto salado y la profundidad del sabor a mar mezclado en la base de un arroz extra, es un resultado espectacular.

Así, sin desviarme demasiado en mi paseo por las orillas del Ebro, voy a buscar en la bodega una botella de D.O.Ca. Priorat para que todo hoy me sepa a Tarragona y puedan venir a mi mente los recuerdos de la última vez que estuve por allí.

¡Salud!

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